Estimulación sensorial

¿Donde fueres haz lo que vieres?

Conformismo: Término abstracto que se utiliza para hacer referencia a la actitud que un ser humano puede tener ante la vida y las diferentes situaciones que le tocan vivir día a día.

Estar conforme con algo significa aceptarlo y si bien cuando se usa este adjetivo se suele dar un sentido positivo a la persona, en el caso de conformismo esa aceptación se vuelve negativo en tanto y en cuanto la persona se caracteriza por aceptar todo aquello que le sucede independientemente de que eso sea negativo o positivo y no hacer nada para luchar en contra de lo que no le gusta o satisface.

Muchas veces el conformismo también tiene que ver con el miedo o la inseguridad a perder el lugar social que uno ocupa, a no querer cambiar por encontrarse en un lugar seguro, a no buscar más triunfos o logros porque los que uno posee ya le alcanzan para llevar una vida más o menos normal.

El conformismo social puede definirse como la tendencia de los miembros de un grupo a adaptarse a las reglas y a los objetivos del propio grupo. Se trata de una igualación de la conducta individual producida bajo la presión del grupo y con tensión entre las convicciones inmediatas y la información que los miembros del grupo facilitan. Experimentos de Solomon Asch, llevados a cabo en 1951, demostraron significativamente el poder de la conformidad en los grupos; muchos de los sujetos que participaron en los experimentos acabaron plegándose al juicio incorrecto de la mayoría sin que existiera ningún tipo de sanción ni de recompensa en un caso u en otro. La explicación a esta adecuación a la opinión mayoritaria puede estar en la presión del juicio unánime, que hace pensar que el propio esté equivocado, o el deseo de seguir a la masa para evitar entrar en desacuerdo y resultar antipático.

Aquellos experimentos dejaron en evidencia un claro conflicto en dos objetivos: dar la respuesta correcta o bien responder a la expectativas de los otros. Por otra parte, al dar los sujetos sus respuestas en privado y no estar ya presente la presión de la mayoría se infravaloraba la opinión ajena (es decir, se opinaba que eran los demás los que sucumbían ante esa presión social) y no se aplicaba ese juicio crítico a la propia opinión.

Obediencia: proceso de influencia producido por la presión social de la autoridad, consiste en el hecho de que una persona se observa a sí misma como un instrumento que realiza los deseos de otra persona y no se considera, por lo tanto, responsable de sus actos (el caso de los soldados en un ejército es el ejemplo más evidente).

¿Has visto vídeos con experimentos sociales que muestran como se “heredan” comportamientos irracionales solo por seguir a la mayoría aún cuando no conocen la razón de dicho comportamiento pero ni siquiera lo cuestionan?

¿Y tu eres conformista social o te cuestionas antes de actuar? ¿Qué enseñas con el ejemplo? ¿pensar o seguir a la manada?

Disfruta deliciosos cupcakes de borreguitos para recordarte que no eres uno de ellos.

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